Esta entrada de blog ha sido escrita como colaboración por Jeff Bogle, de Out With The Kids
Hola, papá. Seguro que estás muy ocupado manteniendo dos metros de distancia con otros compradores en el supermercado o viendo por enésima vez aquella vieja serie de televisión desde la seguridad del sofá de casa, así que iré directa al grano: hablar con tu peque sobre la regla no debería resultarte raro, desagradable ni incómodo.
Por supuesto, puede que al principio a ella sí le parezca todo eso. Pero la menstruación no es motivo de vergüenza, y tu peque merece sentirlo así. Por suerte, tú eres la persona perfecta para ayudarla.
Puedes apoyar a tu peque al empezar la pubertad, durante su ciclo menstrual y cada mes después teniendo en cuenta tres cosas sencillas. No solo le darás el apoyo que necesita y merece, sino que también ayudarás a desmontar ese estereotipo tan manido de que los hombres o los padres se sienten incómodos al hablar de «esos días del mes».
Estas son las tres cosas principales que puedes hacer para apoyar a tu peque con su ciclo menstrual
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Comunicación
Estar presente y disponible para hablar con tu peque sobre su ciclo menstrual, los cambios físicos y emocionales que pueda experimentar, o cualquier otra cosa que le preocupe, es fundamental. Nunca se insistirá lo suficiente en la importancia de mantener este diálogo abierto desde una edad muy temprana. Hoy, la comunicación es aún más importante, mientras seguimos avanzando en un mundo que ha cambiado y que resulta más incierto que nunca. Nuestras criaturas necesitan poder contar con nosotras para recibir apoyo emocional y cotidiano, especialmente cuando no están en el colegio o no ven a sus amistades. En resumen, una criatura necesita que su padre, madre, tutor o tutora esté ahí, presente y disponible, en todas las partes de su vida.
Pero aquí está la clave, papá: probablemente no hará falta que arregles ni soluciones nada. Y lo entiendo, las ganas de hacerlo salen solas y son muy fuertes, pero resiste.
En su lugar, mantén los oídos, la mente y el corazón abiertos, sin juzgar, para escuchar su historia a medida que vaya evolucionando con el tiempo. Eso la ayudará a ganar confianza al hablar del tema y la preparará para comunicarse con profesionales sanitarios en las consultas o en cualquier otro lugar donde tenga que hablar sobre su regla. Al hacerlo, vuestra relación también evolucionará y crecerá hasta convertirse en un vínculo prácticamente irrompible.
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La compra
A veces te tocará ir a comprar productos menstruales. Es la realidad. Y, salvo que uses una caja de autopago, eso significa poner compresas y tampones en la cinta para que la persona de caja los vea y los escanee. Pero tú sabes que no pasa nada. Que no hay absolutamente nada de lo que avergonzarse. Así que elige la cola que quieras, papá.
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La colada
La sangre menstrual va a manchar cosas. Es otro hecho de la vida cuando convives con personas que tienen la regla. Pero puedes con ello. Con un poco de esfuerzo y algunos trucos, podrás quitar manchas de sangre menstrual de casi cualquier cosa. Hay que tratar la mancha enseguida, aplicando un poco de detergente directamente sobre ella —también puedes probar con lavavajillas; en algunas manchas hace magia— y frotando bien. Déjalo actuar un rato antes de lavar y comprueba que la mancha haya salido lo suficiente antes de secar la prenda, porque el ciclo de secado puede fijarla para siempre. Si hace falta repetir, coge una esponja áspera y frota con ganas; después, vuelve a lavar. ¡Voilà! Su ropa interior favorita, sus pantalones cortos o la funda del edredón quedarán como nuevos.
Al apoyar plenamente a tu peque con la regla, te sorprenderá lo mucho que vuestra relación puede crecer y fortalecerse al abrir tu corazón y tu mente a esta parte tan importante de su vida. Y esas criaturas y adolescentes increíbles sabrán que tienen al mejor #GirlDad de la ciudad.
¿Cómo apoyas a tu peque durante su ciclo menstrual?





