Sin pérdida de fibra

Sinrdida de fibra

No existen problemas de desprendimiento de fibras en los productos Natracare

Ya que los tampones, incluido el cordón, están fabricados exclusivamente con algodón 100 % orgánico, una fibra de construcción ondulada que se entrelaza fácilmente.

Natracare fue pionera en este tema en los años 90 al reaccionar a las preocupaciones planteadas tanto por las usuarias de tampones como por el personal de enfermería.

El personal de enfermería que realizaba citologías vaginales informó de que tenía que retirar fibras de tampones alojadas alrededor del cuello uterino para poder obtener muestras limpias.

¿Sabes cuántas fibras se desprenden de un tampón al usarlo?

Haz la prueba en casa sumergiendo un tampón de casi cualquier otra marca y posiblemente verás que se desprenden fibras de él al cabo de pocos minutos. Esto se debe a que la mayoría de los tampones se fabrican con una mezcla de rayón y algodón fumigado con pesticidas.

La estructura de las fibras de rayón es corta y recta, por lo que se separan fácilmente de las demás. Los tampones con rayón pueden dejar fibras en la vagina durante el uso.

Aparte de los problemas de higiene causados por las fibras que se quedan en la vagina, también hay implicaciones por la colonización bacteriana que puede contribuir a las infecciones vaginales. El rayón de los tampones también se ha asociado al síndrome de shock tóxico.

Los tampones cuyo envoltorio es de plástico

Resuelven un problema creando uno nuevo

Los fabricantes, que al principio negaron el problema de la pérdida de fibras, no tardaron en incluir un material sintético que cubriera los tampones para evitar que se desprendieran las fibras del núcleo absorbente interno.

El plástico se calienta para fundir la envoltura y formar un sello sobre el núcleo del tampón. Esto reduce parcialmente la pérdida de fibras, pero no la elimina por completo. Además, agrega un tipo innecesario de plástico de un solo uso. El polipropileno se deriva del petróleo crudo, lo que significa que los tampones convencionales no son biodegradables.

Esto significa que los tampones tradicionales están fabricados con plástico, rayón y algodón GM.