Tampones Con ‘Plástico A Base De Plantas’ Aplicador Engañar A Las Consumidoras

Hoy (21 de octubre) se ha publicado un informe1 dónde se muestra cómo las mujeres del mundo están siendo engañadas por las empresas de productos para la menstruación a través de campañas para lavar su imagen, también conocidas como: Greenwashing.

En la investigación publicada por Greenpeace Laboratories2, se encontró que los aplicadores de los tampones vendidos como “plástico a base de plantas” están hechos con polietileno, que es el mismo material del que están hechos los frascos de plástico, los cepillos de dientes y los aplicadores de tampones convencionales a base de aceite.

Durante el estudio fueron testeadas 8 marcas de tampones con aplicador. Cinco de ellas se vendían como plástico ordinario (a base de aceite) y las otras tres restantes como plástico “a base de plantas”. En el resultado final se comprobó que los ocho aplicadores estaban hechos de polietileno.

El Greenwashing no es ninguna sorpresa: las grandes empresas con ánimo de lucro están aprendiendo a explotar la creciente conciencia ecológica de los consumidores/as para competir en un mercado cambiante. Los consumidores con mentalidad ecológica ven las palabras “a base de plantas” y piensan que están eligiendo una alternativa ecológica al plástico a base de aceite. Las palabras “a base de plantas” sugieren que estos aplicadores son biodegradables, compostables y, por lo tanto, libres de culpa.

Sin embargo, si un artículo de plástico está etiquetado como “a base de plantas”, no es necesariamente un plástico compostable o biodegradable. Simplemente significa que una proporción de sus ingredientes proviene de plantas, por ejemplo, de la caña de azúcar. Tan solo el 20 % del total de los ingredientes puede provenir de plantas para que un plástico sea etiquetado como “a base de plantas”.3

Cinco de las ocho marcas que vendían tampones con aplicador de plástico eran ecológicas. Si bien los tampones hechos de algodón orgánico son ciertamente mejores para el medio ambiente, en términos de reducción del uso de pesticidas y la mejora de la salud del suelo, las normas ecológicas están diseñadas para mantener los principios ecológicos de salud, ecología, equidad y cuidado4. En definitiva la venta de los aplicadores de plástico contaminantes para su uso con tampones orgánicos es contraria a estos principios.

Fuera de la industria ecológica, los tampones no ecológicos y los aplicadores de plástico convencionales se han estado vendiendo desde 1973, y a día de hoy, continúan contribuyendo a la contaminación plástica a gran escala5. Las mujeres usan, de media, 11.000 artículos para la menstruación durante toda su vida6. Cada aplicador de plástico vendido tiene unos poco segundos de uso funcional, y se tira inmediatamente después de utilizarlo. Una investigación realizada por la Women’s Environmental Network demostraba que había nueve aplicadores de plástico por cada kilómetro de playa en el Reino Unido7. De hecho, los productos menstruales son el quinto elemento con base de plástico, más común, que puedes encontrar en las costas europeas8.

Vale la pena señalar que existen plásticos compostables y biodegradables, y que estos se descomponen en los entornos adecuados, tales como los sistemas de compostaje industrial o doméstico. Pero para que esta tecnología sea útil, debe estar claramente definida, etiquetada y que sea entendida.

Susie Hewson es la fundadora de Natracare. Ella desarrolló el primer tampón ecológico libre de plástico del mundo en 1989, como respuesta a la falta de opciones saludables para las mujeres. Los productos para la menstruación de Natracare se introdujeron en el mercado en un momento en que estos artículos estaban compuestos principalmente de materiales sintéticos.

Cuando se le preguntó a Susie acerca del Greenwashing, dijo: “Es una lástima que durante un momento en que necesitamos unirnos para hacer cambios que ayuden al medio ambiente, las empresas cínicas y con fines de lucro se están aprovechando de las personas que tienen la voluntad de hacer lo correcto”.

Susie añadía: “Si algo no está roto, no lo arregles. ¿Dónde está la necesidad de un aplicador de tampones de plástico, si los aplicadores de cartón funcionan bien y no dejan una huella duradera en el planeta? Los aplicadores de los tampones de Natracare siempre han sido hechos de cartón, y siempre lo serán. Esto se debe a que diseñamos nuestros productos teniendo en cuenta el medio ambiente. No porque sea rentable o de moda, sino porque es lo correcto y lo único que se debería hacer”.

El Dr. David Santillo, de los Laboratorios de Investigación de Greenpeace, quien realizó la investigación, dijo: “Tanto si estaban hechos de aceite o con materia prima de origen vegetal, los aplicadores de los tampones que probamos seguían siendo el mismo plástico viejo. El polietileno hecho de carbono derivado de plantas sigue siendo polietileno, lo que significa que los aplicadores de los productos con etiqueta ecológica que analizamos, probablemente, persistirán en el entorno natural exactamente de la misma manera que los aplicadores de plástico ‘convencionales’. El hecho de que a los consumidores se les vendan estos productos como una opción ambiental positiva es engañoso y debe abordarse”.

Desde 2017, Natracare ha estado trabajando junto con la Global Organic Textile Standard (GOTS) para cerrar la brecha, que permite certificar plásticos de un solo uso, que dañan el medio ambiente junto con tampones ecológicos. La GOTS está actualmente revisando los criterios. Natracare se ha comprometido a permanecer alerta hasta que el estándar sea modificado.


Referencias

  1. Natracare, 2019 – Applicators Unwrapped – the Truth About Plant-Based Plastic Tampon Applicators [PDF]
  2. Dr. David Santillo, Greenpeace Research Laboratories. Identification of polymer type used for a selection of tampon applicators and their packaging on sale in the UK, and screening of applicators for chemical additives and contaminants :
  3. Renee Cho, Earth Institute, Columbia University, 2017 – The Truth about Bioplastics
  4. Soil Association – What is Organic?
  5. Alejandra Borunda, National Geographic, 2019 – How tampons and pads became so unsustainable
  6. Women’s Environmental Network – Environmenstrual in Numbers
  7. Women’s Environmental Network – Periods are natural. Bleached plastic sanitary products aren’t
  8. Noticias Parlamento Europeo – Plásticos en el océano: datos, consecuencias y nuevas normas europeas

Nota a los editores

La investigación realizada por Laboratorios Greenpeace se dividió en dos partes: el primer conjunto de datos fue publicado en agosto del 2018 y el segundo se realizó en agosto del 2019, pero se publicó hoy (21 de octubre de 2019). De las 8 marcas evaluadas, 5 eran ecológicas y 3 no ecológicas. Las tres marcas probadas que venden aplicadores a “base de plantas” son Seventh Generation, Organyc y O.B. Tampax también vende tampones orgánicos con aplicadores “a base de plantas”, en su gama Tampax Pure.

Hay que tener en cuenta que Greenpeace Laboratories y Greenpeace UK (la organización benéfica) son entidades distintas y que operan de forma separada, con lo que se deben diferenciar como tal.

Natracare es la primera compañía en el mundo que ofrece tampones de algodón orgánico certificado y sin plástico, y compresas y protectores diarios totalmente libres de cloro. Los productos Natracare son biodegradables e incluso pueden ser compostados. Susie Hewson creó la marca en el año 1989 como respuesta a los riesgos potenciales para la salud humana y el medioambiente de la contaminación con dioxinas, un producto derivado de los métodos de blanqueo con cloro utilizados en la fabricación de papel y productos de higiene.

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